El gran salto en el intercambio de información

Todos hemos oído hablar de aplicaciones como eMule o Kazza, pero, ¿sabías que estos programas se basan en el intercambio de información mediante redes peer-to-peer?

Una red peer-to-peer implica que los ordenadores conectados a dicha red funcionan sin servidores fijos ni clientes, actuando ellos mismos como servidores o clientes para los otros nodos de la red. Esto permite que, entre los distintos ordenadores interconectados, pueda intercambiarse cualquier tipo de información de manera directa entre ellos.

Una revolución en la transmisión de archivos

El almacenamiento de gran cantidad de información es costoso de mantener, sin embargo, las redes peer-to-peer (P2P) minimizan los recursos necesarios para ciertas aplicaciones y servicios. Posiblemente, el uso más extendido de este tipo de redes sea el intercambio de archivos, desde audio o video, hasta software o texto. Pero la utilidad de estas redes es más amplia. Ciertas aplicaciones de telefonía por Internet usan estas redes, las grandes distribuidoras de cine y televisión aprovechan esta tecnología para ofrecer algunos de sus contenidos, y la lista sería interminable.

Principales características

El alcance mundial de estas redes conlleva millones de usuarios potenciales. Además, en la redes peer-to-peer, a más ordenadores conectados, mejor es su funcionamiento. Por otro lado, la robustez de estas redes se basa en que, si falla un nodo, no afecta a la transmisión de información, pues ésta se obtendrá entonces del resto de ordenadores de la red que no presenten problemas; ningún nodo resulta así esencial para que la red funcione. Asimismo, el anonimato que comportan estas redes, tanto para el servidor que alberga la información, como para quien accede a ella, es una sus grandes ventajas. Sin embargo, la seguridad es más que mejorable, pues las redes peer-to-peer todavía tienen que trabajar en identificar los servidores maliciosos, los archivos infectados o el espionaje entre los ordenadores.

Un camino aún por recorrer

Pese a la multitud de ventajas de estas redes, todavía queda trayecto por andar. Por ejemplo, la mayoría de los ordenadores conectados a estas redes no tienen IP fija, o no son accesibles para el resto de ordenadores de la red (por el uso de cortafuegos, por ejemplo), lo que hace que el sistema no funcione con la corrección que se le supondría. Tal vez sea éste, entre otros, el problema más común de las redes peer-to-peer, que, por otra parte, han supuesto la revolución en el intercambio de archivos a través de Internet.